martes, 26 de julio de 2011

¿En qué mundo Vives? -Todo tiene su tiempo (sin cortes)

Cómo aprender a administrar el tiempo y comprender que en la vida hay altibajos, que se si se enfrentan con madurez, pueden ser aprovechados para mejorar. Conducido por el Psicólogo Israel Alvarado E.

En Qué Mundo Vives? ::Todo Tiene Su Tiempo::

Cómo aprender a administrar el tiempo y comprender que en la vida hay altibajos, que se si se enfrentan con madurez, pueden ser aprovechados para mejorar. Conducido por el Psicólogo Israel Alvarado E.





sábado, 2 de julio de 2011

David Yonggi Cho, no es un Pastor Cristiano sino un “Guru” del movimiento Nueva Era

Por: Israel Alvarado E.

David Yonggi Cho, no es un Pastor Cristiano sino un “Guru” del movimiento que es mescla de budismo, hinduismo y esoterismo conocido como “Nueva Era”.

El citado líder religioso, que se auto proclama como el jefe de la iglesia independiente más grande del mundo en Corea del Sur, no es un seguidor fiel del mensaje Bíblico.

Evidencia No. 1.- La primera evidencia es precisamente la iglesia de un millón de miembros que dice pastorear en donde se realizan servicios religiosos de toda índole, incluso sesiones de yoga y mantras, prácticas hinduistas que nada tienen que ver con el Cristianismo y el mensaje Bíblico.

Evidencia No. 2.- La publicación más famosa de David Yonggi Cho, titulada “la Cuarta Dimensión”, en donde tergiversa el concepto de fe y lo mescla con esoterismo y budismo, y lo convierte en algo idéntico a la “Ley de la Atracción”, una creencia de esotéricos, parasicólogos, y astrólogos. En la cual se dice que si tú piensas en algo que deseas con toda la fuerza de tu mente y alcanzas un alto nivel de concentración, esta cosa te será dada. Esa no es fe, esa es la creencia budista de “el poder de la mente sobre la materia” y que dentro del ser humano existe el ser más poderoso del universo, o sea que según ellos cada quien es un “dios” en potencia. Eso es lo que autores esotéricos publican en sus libros, como el famoso libro “El Secreto” escrito por la esoterista australiana Rhonda Byrne, en donde postula principios idénticos al libro de “la Cuarta Dimensión”. David Yonggi Cho, en su libro “la Cuarta Dimensión”, enseña que si tú haces los pasos necesarios y completas la fórmula adecuada, (cual si fuera magia) Dios no puede negarte nada, y se convierte en un sirviente a tu disposición. Cualquier persona con mínimo conocimiento Bíblico y una pisca de sentido común, se da cuenta que esto no es Bíblico ni Cristiano.

Evidencia No. 3.- El nuevo libro de David Yonggi Cho, se titula tan descaradamente como se oye: “El Tercer Ojo”. Para quien haya leído un poquito, o de perdida visto películas, sabrá que la creencia y el concepto de “El Tercer Ojo”, son hinduistas y esotéricos 100%, no tiene nada que ver con Biblia, ni el Cristianismo. Simple y sencillamente busquen en Google la frase “El Tercer Ojo” y todos los resultados serán de páginas esotéricas y nueva era. Ahora no conforme con el título la explicación y el tema del libro están todavía más herejes. En resumidas cuentas, el libro dice que tienes que fortalecer tu nivel espiritual a través de técnicas y métodos idénticos al Mantra y el Yoga (nada que ver con el mensaje Bíblico) y así podrás abrir tu “Tercer Ojo” y ver lo que otros no ven, ver seres espirituales y cósmicos. Esta es exactamente la teoría de los hinduistas y practicantes de Yoga, pues esa es la finalidad del Yoga, abrir el “Tercer Ojo” y supuestamente alcanzar la Iluminación o el Nirvana.

Que no nos sorprenda la herejía ni tampoco el que proceda de gente que se dice líder de la Iglesia, Jesús mismo nos advierte en Mateo 7: 15 al 20 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis.

Jesús nos invita a reconocer a los verdaderos siervos de Dios y seguirlos. Sólo aquellos pastores que prediquen la palabra de Dios al 100%, la sola escritura sin agregarle nada, sin querer innovar o querer aderezar con otras creencias, sólo los pastores que prediquen y siembren la semilla pura del verdadero evangelio son a los que debemos oír y seguir. Aprendamos a reconocer los verdaderos frutos del evangelio.

No porque una editorial se diga cristiana quiere decir que lo sea, debemos de ver los frutos de su trabajo en el contenido de sus libros, y no solo de algunos, sino de todos, pues no se puede ser cristiano en unas publicaciones y hereje en otras. Esto es lo que le sucede a editorial Vida, (Zondervan en inglés) quien al mismo tiempo publica libros cristianos y bíblicamente correctos, pero por un afán mercantil y de negocio publica herejías, como los libros de David Yonggi Cho, bajo el sello de su filial editorial Peniel.

¡No caigas en la trampa! No porque se digan pastores o por que los publiquen editoriales que se dicen cristianas, el mensaje que predican es verdadero, créeme soy responsable de las librerías cristianas “el Reino de Dios Hoy” en Ensenada B.C. México. y te puedo decir que más del 50% del catálogo disponible de libros supuestamente cristianos, son libros bíblicamente incorrectos, y de ese 50%, un 20% son las peores herejías que he visto en mi vida.

En librerías “el Reino de Dios Hoy”, a partir de marzo de 2007 cuando tomé la administración, iniciamos una depuración a fondo de los libros en inventario y aparte dejamos de comprar literatura que no pase la supervisión Bíblica.

Recuerda, la sola escritura debe ser fuente de fe y de doctrina. No puedes creer, ni hacer parte de tu modo de vida, una creencia que no proceda de la Biblia; ni el Yoga, ni creer en el Karma, ni en la suerte, ni en las vibras, etc., todo eso procede de religiones falsas como el hinduismo, budismo y esoterismo, recuerda que Jesús nos dijo en juan 14:6  Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.  

lunes, 13 de junio de 2011

Una simple reflexión para los Fans de Joel Osteen.

Por. Israel Alvarado E.

Una simple reflexión para los Fans de Joel Osteen.  La única posibilidad de que “Tu Mejor Vida Sea Ahora” como lo proclama el libro de este “tele-pastor”, es que tu futuro este en el infierno. Pues los que tenemos nuestro futuro en el cielo, aun cuando  gozamos hoy de una vida hermosa, sabemos que no hay mejor vida que aquella en la que moraremos eternamente en la presencia del Señor.

La Biblia dice:
Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres,  y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. Apocalipsis 21:3 y 4

Dime, ¿hay una mejor vida que esta?

La única forma de que alguien no pueda ver la gloria del día en que al fin estemos con Dios por la eternidad, es que esa persona viva en un mundo materialista, que crea que la felicidad depende de tener una casa de 5 recamaras, un auto de lujo, un trabajo con excelente sueldo, en fin, todas las cosas materiales que Joel Osteen enumera en su libro “Tu Mejor Vida Ahora”.

La única forma de que creas que por pensar positivo todo lo que deseas te será concedido, como lo dice Joel Osteen en sus libros, es que seas un esotérico creyente de la “ley de la atracción”, dicha “ley” basada en religiones paganas, como; el “budismo” y el “hinduismo”, y que por supuesto, no tiene nada que ver con el verdadero mensaje Bíblico.

Así que ¿Qué prefieres?

Seguir las erróneas y nada bíblicas enseñanzas de Joel Osteen, y vivir “Tu Mejor Vida Ahora”, pues tu futuro es el infierno.

O vivir las enseñanzas del Señor Jesucristo, quien ya sabía que se presentarían falsos profetas con estas materialistas ideas de “Tu Mejor Vida Ahora” y por eso hace más de 2000 años dijo:
Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Mateo 7:13 al 15

Más Claro, ni el Agua.

jueves, 26 de mayo de 2011

01 Introducción

Introducción a la Biblia Libro por Libro.

Un ilustrativa serie de resúmenes de cada uno de los libros y cartas que conforman el Antiguo y Nuevo Testamento, realizados por el Psicólogo Israel Alvarado E.

Con explicaciones sencillas así como contextos históricos, para que comprendas mejor el mensaje bíblico.


Introducción

La palabra Biblia se originó de la pronunciación en latín, de la expresión griega “ta biblía ta háguia” que quiere decir “los libros sagrados”, y que se menciona por primera vez en el libro deuterocanónico de primero de Macabeos 12:9. siendo biblia el plural de biblíon, que quiere decir papiro, rollo, o  libro. Se cree que esta palabra nació como diminutivo del nombre de la ciudad de Biblos, un importante mercado de papiros de la antigüedad.

Esta frase fue empleada por los hebreos helenizados (aquellos que habitaban en ciudades de habla griega) mucho tiempo antes del nacimiento de Jesús para referirse al Tanáj o Antiguo Testamento. Muchos años después empezó a ser utilizada por los cristianos para referirse al conjunto de libros que forman el Antiguo Testamento así como los Evangelios y las cartas apostólicas, es decir, el Nuevo Testamento. Para ese  entonces ya era común utilizar únicamente el primer sintagma, “ta biblía” , a manera de título.

Ya como un título, se empezó a utilizar en latín Biblia Sacra (los libros sagrados), sin un artículo ya que éste no existía en latín. Con el tiempo se popularizó el término La Sagrada Biblia, hasta que después con sólo usar la palabra Biblia, se entendía que se hablaba de  todo el conjunto de libros sagrados. A través del latín se derivó a la gran mayoría de las lenguas modernas.

La Biblia, y en particular el nuevo testamento,  ha sido traducido a más de 2.300 idiomas.

Para los verdaderos cristianos, la Biblia es la única fuente de fe y doctrina. Fue por ello que en el siglo XVI la Reforma Protestante se guió bajo el estandarte  de: "la sola escritura", con lo que querían decir que solamente la Biblia puede ser considerada fuente de doctrina cristiana. Este énfasis fue recalcado porque para la Iglesia Católica Romana, además de la Biblia, también son fuente doctrinal “la tradición”, “las enseñanzas de los Padres de la Iglesia” (discípulos de los Apóstoles), y “las decisiones emanadas de Concilios”. Y el colmo fue cuando instauraron el “Dogma de la Infalibilidad Papal”, de esta forma, para la Iglesia Católica Romana, como el Papa es perfecto y no se equivoca, su palabra tiene el mismo peso que la Biblia. O sea, para ellos la palabra de un hombre es igual a la de Dios. ¿Será esto Posible?

Las Iglesias Evangélicas o Protestantes siempre hemos rechazado estas creencias romanas y consideramos como cabeza única de la iglesia a Jesucristo. Sin embargo la tentación siempre ha estado merodeando y en algunas congregaciones, se comienzan a practicar doctrinas que no tienen nada que ver con el mensaje bíblico. Por eso considero de suma importancia el adecuado y constante estudio de la Biblia.

Hubo un tiempo en que la Biblia no era un libro para todos, solo tenían derecho a ella los líderes de la iglesia católica romana. Gracias a la Reforma Protestante en el siglo XVI, y en fechas más recientes al intenso trabajo de las sociedades bíblicas, hoy cualquier persona puede comprar o incluso recibir gratis una Biblia en su idioma.

Sin embargo, muy pocos pueden decir que son dueños de su Biblia, pues para realmente poder serlo, tenemos que pagar un precio mucho mayor que el económico. El verdadero precio de la Biblia es la entrega creciente y constante del cristiano, expresada a través de la lectura, meditación, reflexión y aplicación de su mensaje, solo así podemos decirnos dueños de una Biblia.

La serie “Introducción a la Biblia Libro por Libro”, es una ayuda para que conozcas un poco de las inmensas riquezas que la palabra de Dios tiene para ti, si la lees.

02 Antiguo Testamento

Lo que hoy conocemos como el Antiguo Testamento, es el conjunto de la primera parte de los libros canónicos de la Biblia. Abarca tanto el Pentateuco, libros históricos, Poéticos, Profetas Mayores y Menores.

Los libros que constituyen la primera parte de la Biblia cristiana, son prácticamente iguales al Tanáj judío; aunque existen algunas diferencias en el orden de los libros y en la inclusión o no de algunos de ellos. La versión empleada por los judíos deriva del texto Masorético. La Vulgata es la versión oficial de la Iglesia Católica, es una traducción al latín hecha por San Jerónimo, a partir de una traducción al griego llamada La Septuaginta. Las Biblias evangélicas no incluyen algunos libros, considerados deuterocanónicos, precisamente porque no se dispone del texto original en hebreo.

Los Libros Deuterocanónicos también calificado por algunos como Apócrifos Son:

  • El Libro de Tobías o Tobit
  • El Libro de Judit
  • Las "adiciones griegas" al Libro de Ester
  • El Libro de la Sabiduría
  • El Libro del Eclesiástico, Sirácida o Sirácides
  • El Libro de Baruc y La Carta de Jeremías (Baruc 6)

Las "adiciones griegas" al Libro de Daniel Tales como:
  • La Oración de Azarías (Daniel 3:24-50)
  • El Himno de los tres jóvenes (Daniel 3:51-90)
  • La Historia de Susana (Daniel 13)
  • La Historia de Bel y el Dragón (Daniel 14)

  • El Libro I de los Macabeos
  • El Libro II de los Macabeos

Y en algunos casos se agregan:

  • El Libro III de los Macabeos
  • El Libro IV de los Macabeos


El Nombre de Antiguo Testamento es mayor mente usado en las Iglesias Evangélicas. Los judíos dividen los libros del Antiguo Testamento en tres grupos: Torá (ley), Nebiim (profetas) y Ketubim (escritos).

03 Los Libros del Pentateuco


Del griego penta, "cinco" y téukos, "caja", "Las Cinco Cajas",  por los estuches cilíndricos o “mesusas” donde se guardan enrollados los textos hebreos. Está formado por los cinco primeros libros de la Biblia, se atribuye su autoría a Moisés. Para los hebreos forman la Torá (La Ley), núcleo de la religión judía.

Estos son:

 GÉNESIS
 ÉXODO
 LEVÍTICO
 NÚMEROS
 DEUTERONOMIO

Génesis

Génesis palabra griega (Γένεσις,) que significa "nacimiento, creación, origen"; en hebreo este libro se llama (בְּרֵאשִׁית,( Bereshit, que significa "en el principio"
Este libro cuenta el origen del mundo, el género humano y el pueblo judío, la genealogía de toda la humanidad desde el comienzo de los tiempos. También el Génesis es una especie de "prólogo", ya que la historia hebrea comienza propiamente con el Éxodo.
Este libro contiene los registros de:

La creación.
El jardín del Edén.
Los antediluvianos. (Que son las personas que vivieron antes del diluvio)
El diluvio.
La torre de Babel.
La dispersión de las razas.
Las vidas de los patriarcas Abraham, Isaac, Jacob, y José. (El sistema patriarcal era el gobierno del varón que era la cabeza del clan).

Éxodo.

Los hebreos lo llamaban con las primeras palabras del libro: Ve-eleh shemoth que significa "y éstos son los nombres" o simplemente Shemoth (en hebreo, שמות, "nombres"). Fue la traducción griega de La Septuaginta la que lo tituló “Exodus” que significa "partida". En la traducción al latín se adoptó ese nombre, con las diferentes transformaciones en la pronunciación y escritura según cada idioma. En español, el término "éxodo"  que significa "salida", es porque el libro nos narra la salida del pueblo de Israel de Egipto.

Este libro tiene un relato del nacimiento y de los primeros años de la vida de Moisés; las diez plagas contra Egipto; el viaje desde Egipto hasta el Sinaí; la entrega de la ley; y una descripción del tabernáculo. Los primeros 17 versículos del capítulo 20 de Éxodo contienen los diez mandamientos, los cuales son la base del código moral de la civilización hasta nuestros días.

Levítico

Este libro se llama Levítico porque se trata, en esencia, de un manual religioso para uso de los levitas, sacerdotes encargados del culto, escogidos de entre los miembros de la tribu de Leví.
La tradición judeocristiana le atribuye su autoría al líder y profeta Moisés, como los demás libros del  Pentateuco.

Números

El extraño nombre del libro le fue dado en la traducción griega de La Septuaginta, y es muy adecuado.
Todo el libro está lleno de estadísticas, que se registran al detalle: Hace un cálculo preciso de los jefes de las tribus (cap. 7); número de las poblaciones y libaciones necesarias (cap. 13); cuenta de la cantidad de hombres sublevados (cap. 16:2); cabezas de ganado que han de ser destinadas al sacrificio ritual (caps. 28-29); cantidad de botín y su reparto exacto (cap. 31); tipo de tierras y dimensiones del territorio (cap. 35); incluso recuentos minuciosos de las leyes y los relatos contados.
Con tanta y tan detallada información, este libro nos pinta un cuadro muy claro de la vida y la sociedad de aquellos tiempos, describiendo incluso con gran detalle el desierto y la forma de vivir en él.

En varias ocasiones se menciona que Moisés se dedicó a registrar cada sitio donde los hebreos se detenían,   cada oasis y cada campamento, esto nos explica por qué pudo llegar hasta nuestros días, prácticamente sin alteración, estas antiquísimas descripciones.

Históricamente se ha buscado establecer una división simple del libro, y se han utilizado como referencias los lugares donde suceden los acontecimientos.

Así, Números puede dividirse en tres partes principales:
 En el Sinaí: 1:1-10:10
 En el desierto de Qades-Barnea: 10:11-22:1
 En los llanos de Moab: 22:2-36:13

Deuteronomio

Se le dio este nombre en la traducción griega de La Septuaginta, del griego déuteros nómos que significa “segunda ley,” o “la segunda entrega de la ley”.

Este libro fue escrito pues muchas de las personas que habían estado presentes cuando la ley fue entregada en el monte Sinaí, ya habían muerto para esta época. Por lo que se hizo necesario repetir la ley pensando en las nuevas generaciones del pueblo hebreo. Deuteronomio contiene aproximadamente ocho discursos de Moisés, y en el capítulo final  registra su muerte.